Porco Rosso
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viernes, 2 de noviembre de 2018
PETRA de Jaime Rosales - 2018 - ("Petra")
Petra es una joven pintora que se instala una temporada en la casa-taller de campo de Jaume Navarro, un famoso y rico artista plástico, para estudiar y trabajar con él y formarse en su carrera. Jaume es un creador genial e internacionalmente célebre, que expone en los mejores museos. Es también, sin embargo, un hombre despiadado y cruel que desprecia a todo el mundo, incluida a su propia familia. El ambiente en la casa no es bueno, y Petra va a hacer unas terribles averiguaciones.
Jaime Rosales no decepciona en "Petra", su última película. Vuelve al drama familiar que ya tocó en "Sueño y silencio" después del retrato de los peores años de la crisis que dejó en "Hermosa juventud" y nos regala un filme genial, absolutamente sorprendente, y que pone los pelos de punta. Organiza su estructura en torno a capítulos en los que explica lo que va a suceder con una breve introducción escrita, pero disloca estos capítulos y los desordena y nos va mostrando poco a poco, sin que perdamos el interés ni un sólo segundo, la realidad de unos personajes tocados por la maldad de un ser detestable. "Petra" es, sobre todo, el retrato de un artista y empresario triunfador, de esos que se puede decir que se han "hecho a sí mismos" y que tan bien mirados son en nuestra sociedad, obsesionada con la victoria económica y social a toda costa y por encima de todo. Porque este triunfador del que hablamos ahora, que lo ha conseguido todo en la vida, es efectivamente un ser repulsivo, monstruoso, un auténtico hijo de la gran puta que se cree superior a los demás y que trata a todos como a gusanos, incluida a su propia familia, con la que es además especialmente tirano. Hay de nuevo crítica social en este filme, pero sobre todo hay relaciones personales marcadas por el trauma del duro pasado de este hombre.
Con su habitual economía narrativa y con su pasmoso realismo, Jaime Rosales construye el mundo que late a su alrededor mostrando y sugiriendo, desarrollando con su habitual minimalismo un espacio lleno de riqueza y de matices. Y sorprende sin cesar. En cada capítulo encontramos algo que nos golpea, una nueva escena aparentemente simple pero llena de cosas ocultas tras la tramoya. El reparto está magnífico: Bárbara Lennie y Alex Brendemülh tienen una química juntos envidiable. Pero sobre todo, es Joan Botey, debutante, quien se lleva el gato al agua con una interpretación fría y brutal, absolutamente aterradora. "Petra" es otro filme excelente de uno de los directores más arriesgados y personales de nuestro panorama. Absolutamente recomendable.
domingo, 16 de septiembre de 2018
HERMOSA JUVENTUD de Jaime Rosales - 2014 - ("Hermosa juventud")
Corren los peores años de la crisis económica. Natalia y Carlos son dos jóvenes que viven en Madrid y que están muy enamorados. A pesar de que sus familias están rotas, de que no tienen estudios ni dinero, de que sólo encuentran trabajos esporádicos y precarios, tratan de ser lo más felices que pueden ser compartiendo el tiempo juntos o saliendo de fiesta con sus amigos. Un día, algo inesperado ocurre... Natalia se queda embarazada...
Tras una década de crisis económica, las películas españolas sobre este periodo tan duro y oscuro se pueden contar con los dedos de las dos manos. No lo entiendo, sinceramente. Siempre me he quejado de que se va a retratar la Gran Recesión cuando haya terminado del todo en nuestro cine, y entonces ya una película sobre ella no va a tener el poder crítico que debería tener. Jaime Rosales, por suerte, es una excepción. Ya lo hizo con el terrorismo de ETA y en 2014, en los peores años de la susodicha crisis, nos regaló una de sus mejores películas: "Hermosa juventud". En su estilo distanciado habitual, insertando imágenes de otros medios (en este caso vídeos y aplicaciones de los teléfonos móviles) que le otorgan a todo un aire de documental veraz y fresco, nos narra una historia común que hemos conocido o vivido todos durante esos terribles años que van, especialmente, desde 2011 al mismo 2014, los peores sin duda de la maldita crisis. Una pareja de jóvenes aplastados por la falta total de oportunidades, sin dinero, sin trabajo, se ven de repente esperando una niña. Todo se termina de desmoronar. Familias rotas, padres en paro, jóvenes sin estudios, hermanos "ninis", trabajos de mierda, picaresca, hastío... Todo lo retrata Rosales con un ojo agudo que duele de verdad, que nos lleva a lo peor de la negrura de aquellos años del principio de la década de los rescates económicos, de los ataques al euro y de la desesperanza total. El director sabe captar toda la atmósfera, todo el agobio de la pobreza, de la caída de la clase media, del pasotismo como única salida, de la transformación de jóvenes llenos de vida en zombies que pasan por la existencia sin esperar nada.
"Hermosa juventud", de bello y revelador título, es una joya del cine español. No solamente por atreverse a dibujar una realidad que sistemáticamente se ha ido dejando de lado por una grandísima parte de nuestros directores (insisto: desconozco por qué) en pleno 2014, cuando la recuperación todavía era prácticamente un suspiro y cuando el descontento estaba en lo más alto (y se gestaba una crisis política consecuencia de todo esto de la que todavía no hemos salido), sino porque además consigue conmovernos, angustiarnos, destrozarnos con esta historia de amor tan terrible y tan conocida, tan cotidiana. Jaime Rosales es uno de nuestros valores más valientes y comprometidos. Su cine social es cine social de verdad: no llega a destiempo ni trata de hacer pasar por social, valga la redundancia, lo que es ya histórico. El mes que viene estrena su siguiente película, "Petra". Ansioso estoy por verla.
lunes, 6 de agosto de 2018
SUEÑO Y SILENCIO de Jaime Rosales - 2012 - ("Sueño y silencio")
Oriol y Yolanda son una pareja de españoles que vive en París con sus dos hijas pequeñas. Él es arquitecto y ella es profesora. Conforman una familia feliz. Durante unas vacaciones, viajan a su país natal para disfrutar de la naturaleza y del tiempo libre en el Delta del Ebro. Algo terrible e inesperado va a cambiar radicalmente sus vidas...
"Sueño y silencio", estrenada de forma muy limitada en unas pocas salas de ciudades como Madrid y poco más, es una de las películas más arriesgadas de Jaime Rosales (como si no lo hubiesen sido las anteriores lo digo) y una de las que menos repercusión ha tenido (injustamente). Fue rodada con pocos medios, en un blanco y negro crudo y violento y con actores no profesionales que no conocían ni la trama general ni el guión detallado y que, conforme se construían las escenas, eran informados de lo que ocurría (y además, se rodaba todo a golpe de toma única y sin diálogos previamente preparados). Este filme es áspero, desagradable por momentos, y muy, muy duro. Bucea en la depresión de una familia que se enfrenta a la muerte en circunstancias desagradables. Bucea en el día a día sin sentido cuando falta lo que una persona más quiere en su vida, en la cotidianeidad más terrible y monstruosa del vacío, de los proyectos rotos de golpe, de la falta total de futuro. El ritmo es lento, pausado, a veces conscientemente exasperante, de pura molicie. Las sensaciones son perfectas en todo su terror. "Sueño y silencio" es un paso más, otro, en la constante inquietud de Rosales, este cineasta incombustible, por experimentar sin cesar con las miles de formas que existen de retratar la realidad con imágenes. Es una de sus obras menos conocidas y menos apreciadas (las críticas fueron solamente regulares), pero es arriesgada, sugestiva, y no deja indiferente a nadie. Entiendo que no todos van a disfrutarla, pero si se busca una experiencia diferente, dará por lo menos de qué hablar. Yo la recomiendo, desde luego.
viernes, 22 de junio de 2018
TIRO EN LA CABEZA de Jaime Rosales - 2008 - ("Tiro en la cabeza")
Ion es un tipo normal y corriente con una vida normal y corriente que vive en una ciudad del País Vasco. Se levanta por la mañana y desayuna, arregla su papeleo con sus abogados, va de compras, toma algo en un bar, va a una fiesta por la noche y liga con una chica. Un día como otro cualquiera, Ion sube a un coche con otras dos personas, normales como él, y cruza la frontera de Francia...
"Tiro en la cabeza", la tercera película de Jaime Rosales, es una de sus obras más discutidas. Ensalzada por unos, odiaba por otros, sobrevalorada o infravalorada para según quién, es una suerte de "documental de animales" (dicho por el propio director) en el que se observa, con planos lejanos en una gran parte de su metraje, el proceso por el que miembros de una organización terrorista (ETA en este caso) prepara y comete un asesinato. El estilo es totalmente neutral, aunque creo que con la elección de este estilo Rosales, que ya había tratado el asunto del mencionado terrorismo en "La soledad", se posiciona a pesar de todo y claramente contra la barbarie, que viene envuelta en la cotidianeidad más absoluta. Los personajes llevan a cabo sus vidas habituales: charlan con diversas personas, hacen compras habituales, toman algo en un bar. Luego, secuestran y matan. El director, con su escrupuloso distanciamiento, trata de acercarse paradógicamente lo más posible a este fenómeno terrible que nos recuerda que, por ejemplo, un nazi en un campo de concentración también hacía vida normal mientras cada día asesinaba a su cupo de judíos. Creo que Jaime Rosales es arriesgado y, también, valiente, muy valiente. En 2008 es cierto que ETA no era lo que era, por ejemplo, durante la década de los ochenta y parte de la de los noventa, pero seguía estando activa. A pesar de lo que este asunto nos ha traumatizado a la sociedad española y vasca durante tantos años interminables, hay bastante poca producción cinematográfica sobre ello en general en nuestra filmografía. Y Jaime Rosales es uno de los pocos que se ha arriesgado a hacerlo, y además dos veces. Se le puede criticar, tal vez, que el estilo de su filme tenga sus fallos, que los tiene, pero nada más.
"Tiro en la cabeza" tiene un cierto problema con este mentado estilo, no lo voy a negar. Esencialmente, creo que tiene demasiada paja cotidiana. El concepto se capta sin problemas con menos escenas alargadas, con más elipsis. El filme llega a resultar aburrido e incluso soporífero en algunos de sus momentos, y eso es indiscutible. Su objetivo no es distraer, claro, pero creo que pierde efectividad por no ir más al grano. Luego, llegan los momentos duros que compensan todo esto, pero no son del todo suficientes. Y eso que estamos hablando de una película que es bastante corta (dura solamente unos escasos ochenta y cinco minutos). Sin embargo, creo que a pesar de todo, "Tiro en la cabeza" es una propuesta única, que en parte hizo historia en nuestro cine, y que tuvo las agallas de tocar este tema tan complicado incluso en el año 2008. No es para todos los públicos, pero la tercera película de Jaime Rosales no deja indiferente, con sus méritos y sus defectos y con sus polémicas en cuanto a su calidad cinematográfica, todavía abiertas.
martes, 10 de abril de 2018
LA SOLEDAD de Jaime Rosales - 2007 - ("La soledad")
Adela deja su pueblo de León y se muda a Madrid con su bebé para comenzar allí una nueva vida. Poco a poco, se acostumbra a la ciudad y entabla una relación cordial con sus vecinos, Carlos e Inés. Antonia es la madre de esta última, y es una mujer que se lleva bien con ella y con sus otras hijas. Un día, algo inesperado ocurre... Y las vidas tanto de Adela como de Antonia quedan destrozadas...
Si el debut de Jaime Rosales, "Las horas del día", fue rompedor, sobre todo para el anquilosado cine español de aquellos años de principios de la pasada década, su segunda obra, "La soledad", le terminó de confirmar definitivamente como uno de nuestros más interesantes directores. En este filme, asienta su estilo: historias comunes, de personajes normales y corrientes, que sin embargo tienen vidas cotidianas particulares o cuanto menos muy complicadas. La visualidad es simple, directa, para captar toda la cotidianeidad de la historia. Ahora, sin embargo, usa por vez primera un recurso que le da la personalidad indiscutible a "La soledad": la polivisión. Rosales emplea esta técnica, que no es nueva en absoluto pero que es difícil de usar bien, para dividir la pantalla en dos mitades y mostrar dos puntos diferentes de la misma escena. El filme narra la historia de dos mujeres, excelentemente interpretadas por Sonia Almarcha y Petra Martínez, que se enfrentan a reveses vitales destructivos e inesperados. Son de generaciones diferentes, tienen familias diferentes y circunstancias diferentes, pero son valientes y luchadoras y se encaran con una realidad brutal. El director, haciendo gala de un minimalismo muy bien llevado, de unos silencios perfectos, de unas escenas cargadas de significados y de una capacidad para la sugerencia absolutamente magistral, delinea una historia de dolor, soledad, frustración, injusticia y pérdida magnífica. Y con un comentario social que, en 2007, era todavía crítico y extremadamente valiente y que atacaba de frente a una de las realidades de la complicada política española que más nos han marcado a lo largo de nuestra historia. "La soledad" es una película innovadora, atrevida, lúcida, ajena a toda moda o a toda exigencia comercial o políticamente correcta. Es puro cine, sin términos medios, de uno de los realizadores españoles más personales de los últimos años.
ESPACIO PARA SPOILERS: Jaime Rosales ha sido uno de los pocos directores que ha osado meterle caña al terrorismo y a la banda terrorista ETA, que hoy en día, por suerte, ya no es lo que era, pero que ha marcado la historia de España en las últimas décadas de forma decisiva. En 2007, una película como "La soledad" era valiente: la forma en la que el terrorismo destruye de un plumazo la vida de gente inocente que no tiene nada que ver con la política directa está retratada con un realismo y una brutalidad inesperada, que deja al espectador en estado de shock total. Rosales es un valiente. Y un innovador. Y por eso esta cinta es una obra maestra.
jueves, 15 de febrero de 2018
LAS HORAS DEL DÍA de Jaime Rosales - 2003 - ("Las horas del día")
Abel es un hombre mediocre y sin pasiones que vive con su madre en un pueblo del área metropolitana de Barcelona. Tiene una tienda de ropa que marcha regular y por la que tampoco hace demasiado esfuerzo, una novia que está un poco cansada de él y de su pasotismo vital y un colega quiosquero con el que habla de todo y de nada. Abel lleva un día a día monótono y aburrido entre su casa, su trabajo y los bares del barrio, a los que acude de vez en cuando a tomar algo porque no tiene otra cosa mejor que hacer. No hay nada que parezca llenarle en la vida. ¿Nada de nada?
Jaime Rosales, desde su debut con "Las horas del día", se ha convertido en uno de los directores más personales y originales del panorama español, y también en uno de los más arriesgados, siempre dispuesto a experimentar con la narrativa y a crear un cine aparte, ajeno a modas, y en España, desde luego, muy valiente tanto en lo estético (por su radical anticomercialidad) como en lo temático (ha llegado a tratar, y sin medias tintas, el asunto de ETA, la crisis económica que nos hemos comido los últimos diez años o la cotidianeidad más perturbada). Su primera película, esta "Las horas del día", es una obra que, en el panorama del cine español de su año, 2003, es totalmente novedosa. Tengan cuidado los que no la hayan podido ver todavía: en Internet hacen "spoilers" de ella a la primera y sin ningún miramiento, y yo creo que es una película que ha de afrontarse sabiendo lo mínimo sobre su trama. Porque es bastante impresionante, porque pone los pelos de punta y porque es capaz de dejar al espectador planchado con unos giros de guión que son totalmente inesperados. Jaime Rosales, como he dicho, es un creador arriesgado, y aquí nos pone ante una historia que puede que en el cine norteamericano comercial hayamos visto miles de veces, pero que viene en este caso dotada de una dosis de realidad y de horror cotidiano perfectamente creíble que pone los pelos de punta. Alex Brendermühl está sencillamente soberbio como el protagonista de la función. Clava el papel, simplemente, y crea desasosiego con su sola presencia. No quiero decir mucho más de "Las horas del día" porque, como he dicho, corro el riesgo de destrozarla a aquellos que no la han descubierto aún. Termino comentando que fue un debut fulminante, fantástico, original y que catapultó a la fama a Jaime Rosales, que luego entregaría la fantástica "La soledad". Filme de culto del cine español, rodado con tino, de forma intismista, con un ritmo pausado, con un realismo pasmoso y con un punto de vista casi documental.
ESPACIO PARA SPOILER: Siempre, cuando algún psicópata mata a alguien, sus vecinos, sus compañeros de trabajo, sus amigos, su propia familia, no se lo suele explicar. Suelen decir, asombrados y espantados, muchas veces esa coletilla de "pues era una persona normal". "Las horas del día" clava esta sensación. Sí, nadie se lo espera: es un filme de psicópatas. Pero se trata de uno realista, alejado de la exquisitez o la onmipotencia de por ejemplo un Hannibal Lecter. Es un hombre aparentemente normal, que vive en su barrio de siempre, que tiene un negocio normal y unos amigos normales y que va a bares normales a tomar algo. Pero, cuando nadie lo ve, mata por matar. Este tipo de personas está en la cotidianeidad más reconocible, y viven entre nosotros, y cuando son descubiertos, nadie se puede creer que sean así. Pero son así. Este es uno de los grandes méritos de este filme: hacer al psicópata reconocible, normal, cotidiano y, en definitiva, realista.
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