Porco Rosso

Porco Rosso

miércoles, 7 de diciembre de 2016

UN DÍA PERFECTO de Fernando León de Aranoa - 2015 - ("A perfect day")


Bosnia. 1995. La guerra está, dicen, a punto de terminar, y un grupo de cooperantes trata de sacar del pozo de agua de un pequeño y apartado de pueblo de montaña el cadáver de un hombre muy gordo que no era muy querido en el lugar. La tarea parece fácil y rutinaria. Sin embargo, aparecen una serie de complicaciones que van a poner a estos cooperantes, desbordados por la situación del país o cansados ya de la guerra, ante un serio problema.


Después de haber tenido una etapa bastante floja con la irregular "Princesas" y la mala "Amador", Fernando León de Aranoa vuelve a entregar un filme bueno y lo hace con una de sus creaciones más extrañas. "Un día perfecto" es cine social y político, pero se desmarca del estilo habitual del director, y no solamente porque esté protagonizada por actores internacionales: está ambientada fuera de España y en el pasado, en la Bosnia en guerra de 1995. Ahora el director de Madrid retrata otro colectivo: los cooperantes. No es un colectivo marginal como los que ha tratado hasta ahora (niños de extrarradio, parados, prostitutas e inmigrantes), pero sí es un colectivo que muchas veces tiene que cargar con trabajos muy duros en terreros muy difíciles. La película, de una anécdota, extrae una historia completa: en el pozo de un pueblo alguien ha tirado el cadáver de un hombre obeso que no era muy querido en el lugar y los habitantes de la villa corren el peligro de quedarse sin agua por la contaminación del cuerpo. Pero la tarea de sacar el cadáver a a ser difícil, mucho más difícil de lo que los cooperantes esperaban. Fernando León de Aranoa revisa los asuntos esperables en esta clase de filmes: la guerra, la violencia, los genocidios, las personas que se quedan sin familia, los niños abandonados, las armas, la corrupción, la solidaridad y el altruismo, el racismo, el fanatismo religioso o el papel de países desarrollados u organizaciones como las Naciones Unidas en las guerras, que muchas veces es el de "dejar hacer" o el de ir a sacar su propio beneficio. A "Un día perfecto" le falta contundencia. Trata todos estos asuntos pero de pasada muchos de ellos: le falta ser más dura con los asuntos que retrata y revista. Es mi opinión, pero desde luego creo que hemos conocido a un León de Aranoa mucho más incisivo. Creo también que el filme habría ganado mucha más actualidad e interés si no estuviese ambientado hace veinte años. En países como Irak o Afganistán o Siria habría resultado mucho más crítico y como he mencionado contundente. Es una obra con escenas duras y con buenas intenciones, pero le falta ese aliento reivindicativo que el director de "Barrio" o "Los lunes al sol" ya había perdido bastante con "Amador". Aún así "Un día perfecto" no es un mal filme y tiene un plantel actoral por cierto excelente. Pero no es el mejor León de Aranoa tampoco, la verdad, y eso decepciona.


martes, 6 de diciembre de 2016

ANIMALES FANTÁSTICOS Y DÓNDE ENCONTRARLOS de David Yates - 2016 - ("Fantastic Beasts and where to find them")


1926. El mago inglés Newt Scamander, que está viajando por todo el mundo para encontrar y documentar a la mayor cantidad de animales mágicos posibles, hace una parada en Nueva York que pretende que sea breve. Un incidente sin aparentemente mucha importancia le mete en un lío, sin embargo. Y este lío le lleva a otro y a otro.... Y le sumerge en una oscura historia que no esperaba encontrar en el supuesto país de las oportunidades, en donde encuentra a una sociedad de magos muy diferente de la que conoce en Inglaterra.


De la misma manera que "La Leyenda de Tarzán" es una película totalmente mediocre y olvidable, "Animales fantásticos y dónde encontrarlos" es una joyita del cine de aventuras. David Yates se redime de ésta nueva y descafeinada versión de las aventuras del rey de la jungla y para hacerlo retorna este mismo año a la saga de Harry Potter, para la que dirigió hace algunos varias de sus secuelas (muchas de ellas muy discutidas) con este spin-off de la saga del niño mago que se sitúa muchas décadas antes de sus aventuras, en los años veinte, y que al parecer va a ser una trilogía. La escritora de los libros de la saga, J.K. Rowling, firma el guión, que abandona la Inglaterra de la serie que conocemos para trasladarse a los Estados Unidos, en donde los magos son bastante diferentes de los refinados británicos y en donde seguimos las aventuras de Newt Scamander, un personaje que aparece mencionado en la anterior serie de libros y películas. David Yates filma una cinta divertidísima, cargada de ritmo, hasta arriba de aventuras y de periplos delirantes y con un encanto increíble. Los personajes son carismáticos y se meten en el bolsillo al espectador nada más aparecer y están interpretados con gracia, la trama no le deja a nadie parar un segundo, la acción es un dechado de buen hacer y ganas de crear alegría y frenetismo, la variedad de criaturas mágicas presentes en el filme es una delicia (y son verdaderamente muy numerosas), el toque de humor fino está perfectamente insertado (y sin resultar en ningún momento cansino y sin salirse de tiesto en poca gracia vergonzante) y la ambientación es una maravilla (es verdad que los años veinte, treinta y cuarenta son fotogénicos de por sí, pero lo cierto es que Yates sabe crear un mundo muy bonito de forma artesana y rica).


La película, que pasa de las dos horas de duración, es tan increíblemente entretenida que se pasa en un suspiro, y presenta puntos bastante interesantes como la comparación entre Inglaterra y los USA por medio de la comparación entre sus sociedades mágicas y referencias al racismo y sobre todo al especismo por medio de un mensaje ecologista de clara protección y defensa de la naturaleza y de los animales. Es cierto que estos mensajes podrían haber sido más profundos, pero tenemos, supuestamente, por lo menos otras dos películas para desarrollarlos mejor y aquí quedan bien presentados. "Animales fantásticos y dónde encontrarlos" tiene también sus fallos: especialmente, sus personajes son algo planos, aunque también me remito al hecho de que este filme es una presentación, un prólogo de por lo menos otros dos que están por venir, y que como presentación los deja bien colocados. Otra cosa es lo que se haga con ellos en siguientes entregas. Veremos. Pero a priori este comienzo de saga spin-off con trazos de precuela me resulta una película de aventuras de diez.

¿Quieren conocer otra crítica del filme totalmente contraria a la mía? Pulsen aquí :)


lunes, 5 de diciembre de 2016

LA LEYENDA DE TARZÁN de David Yates - 2016 - ("The Legend of Tarzan")


Hace muchos años que Tarzán abandonó la selva africana para vivir en Londres con su amada Jane bajo el nombre de John Clayton III. Ahora, sin embargo, el gobierno de los USA le ofrece un trabajo como embajador en El Congo: ha de supervisar si el gobierno belga cumple con los derechos humanos en la explotación de la zona. En un principio, Tarzán no quiere volver. Pero sospecha que algo malo ocurre y la protección de su tierra y de sus habitantes le llama... Y se embarca en una nueva aventura en África.


Este año David Yates ha vuelto a la saga de Harry Potter con la para mi excelente "Animales fantásticos y dónde encontrarlos", que comentaré mañana. Meses antes de estrenar esta película, sin embargo, estrenó otra: esta nueva versión de las aventuras del mítico Tarzán, bastante flojita y deficiente en general. A veces pasa que cuando los directores dirigen dos películas por año, una se resiente (o directamente es horrenda). "La Leyenda de Tarzán" no es mala del todo pero tampoco es recordable por nada. Es un reinicio nuevo del montón con vistas a si la cosa tiene éxito realizar secuelas que comienza la historia cuando el mencionado Tarzán vive en Londres tras haber dejado África hace años (y por supuesto, tendrá que volver). Los actores cumplen. Alexander Skasgard cumple, Margot Robbie cumple, Samuel L. Jackson cumple y Christoph Waltz cumple (y hace otra vez del malo que suele hacer cuando le toca hacer de malo). Las escenas de acción cumplen y la ambientación cumple. Y la trama se sigue bien, aunque tiene muchas lagunas por todas partes. Porque el principal problema de "La Leyenda de Tarzán" es éste: sus lagunas y su inconsistencia generalizada. Saltamos de un lado a otro sin cesar y hay personajes y subtramas que se quedan colgando y otros que no se desarrollan en absoluto. Toda la parte de la tribu rival no sirve para absolutamente nada, la relación de Tarzán con su familia de monos es apenas un apunte cuando debería ser importante, el villano está bien interpretado por Waltz pero mal desplegado en sus objetivos difusos y el asalto y el combate final viene precipitado a lo bestia. Hay películas a las que les sobra metraje y a ésta le falta: va todo muy deprisa, muy atropellado. Tiene buenas intenciones: su mensaje antibelicista, antiracista y ecologista es de elogiar. Pero ya está: el resto es desparejo, olvidable, agradable de ver pero sin sal y sin salsa. "La Leyenda de Tarzán" no pasará ni a la historia ni a ninguna parte: nadie se acordará de ella el año que viene.


domingo, 4 de diciembre de 2016

STAR 80 de Bob Fosse - 1983 - ("Star 80")


Paul Snider es un vividor representante de artistas de poca monta y también chulo ocasional que ve en Dorothy Stratten, una preciosa colegiala, un gran material para playmate, algo que puede relanzar su carrera de forma definitiva. Paul la seduce y se casan y ella consigue alcanzar el estrellato y ser la Chica Playboy del año. Los problemas, contra todo pronóstico, empiezan aquí: Paul enferma de celos y la vida de Dorothy se convierte en un infierno de obsesión, paranoias, vigilancia, prohibiciones, promesas falsas y violencia.


El último filme de Bob Fosse fue el más extraño de su corta filmografía. "Star 80" era una suerte de biopic de la breve vida de Dorothy Stratten, famosa Chica Playboy que murió asesinada por su marido, Paul Snider, el 14 de agosto de 1980. Cuando la película se estrenó, en 1983, el caso estaba todavía muy fresco, y no estuvo exenta de cierta polémica, a pesar de que se cambiaron muchos nombres de personajes reales. Fosse realiza realmente en "Star 80" otro de sus habituales retratos crueles y brutales del mundo del espectáculo. Dorothy es una triunfadora, un símbolo sexual famoso y rico, y su marido es un mierdecilla enfermizamente celoso que trata de poseerla y, además, anularla. La crítica feminista está presente, y también la representación de la obsesión más demencial. Hay celos, que es el asunto central, pero son la punta del iceberg: bajo estos celos está el machismo del marido y de la sociedad, la hipocresía social con respecto al asunto y hasta el complejo de clase inferior. "Star 80", aparentemente simple, esconde mucho más de lo que parece. Contrariamente a otras obras de Fosse, y al igual que "Lenny", no es un musical, y su estética es radicalmente diferente a todo lo que el director había hecho hasta entonces. Es un filme oscuro, crudo, extremadamente realista, con planos cercanos o desasosegantes y con una atmósfera enrarecida y por momentos incluso con toques oníricos. Hay que añadir también que la pareja protagonista, los entonces prometedores Mariel Hemingway y Eric Roberts (que por desgracia no llegaron a mucho más en sus carreras, y eso que el segundo en los ochenta era hasta más famoso que su hermana Julia Roberts), están fantásticos. La primera con su bella inocencia se come la pantalla, y el segundo con su frialdad que transmite pura enfermedad mental no se queda en menos. "Star 80" fue la última película de Bob Fosse, que falleció el 23 de septiembre de 1987 con solamente sesenta años debido a un ataque al corazón. Dejó sólo cinco películas, pero casi todas grandes clásicos, y cambió el musical para siempre.


sábado, 3 de diciembre de 2016

MI VIDA SIN MI de Isabel Coixet - 2003 - ("Mi vida sin mi")


Ann es una joven limpiadora que vive en una caravana con su marido y sus dos hijas. Aunque es pobre, es esencialmente feliz. Un día terrible, le diagnostican un cáncer terminal: le quedan apenas dos meses de vida. Ann hace acopio de fortaleza y decide no decir nada a su familia y a sus amigos y dedicarse ese poco a tiempo a hacer las cosas que no ha podido hacer y a dejar sus mejores deseos y recuerdos a sus seres queridos.


El éxito internacional a Isabel Coixet le llegó con una de sus mejores películas, "Mi vida sin mi". Una impresionante Sarah Polley que consigue transmitir todo su dolor al espectador da vida a Ann, una joven que con tan solo veintitrés años es diagnosticada de un cáncer terminal. En los escasos dos meses y pico que le quedan de vida decide no decir nada a su familia y a sus amigos y tratar de hacer todas las cosas que siempre quiso hacer y no pudo. Ann entra en el grupo de personajes femeninos perdidos pero fuertes, que consiguen mantenerse en pie con dignidad, que la directora española ya había retratado en sus primeras cintas y que retrataría en las futuras. Ann es pobre, vive en una caravana, tuvo su primera hija a los diecisiete años y ha tenido que trabajar toda su juventud sin descanso a causa de ello. Tampoco ha podido estudiar ni ha tenido tiempo para desarrollarse culturalmente y siempre ha estado con el mismo hombre, su marido. Coixet, sin embargo, lejos de hacer un drama duro y aún lejos de caer en el victimismo y el "pobrecita ella", desarrolla una historia positiva, optimista a pesar de todo. La protagonista encara a la muerte de forma valiente y se siente contenta a pesar de todo con las cosas buenas que le han tocado en su corta vida. Por ello, cambia a los personajes que hay a su alrededor o influye en ellos: su marido e hijas, su madre, su padre, sus amigas, su inesperado amante o incluso su doctor. A todos les deja algo y a algunos les da ejemplo. Isabel Coixet, aunque a veces se pasa con algún que otro diálogo pedante y pretencioso que no viene a cuento, desgrana una trama fina y delicada, sentida, llena de emociones contenidas que saben tocar al espectador. Su desenlace es un prodigio de limpieza, de no caer en efectismos dramáticos que pueden terminar siendo cutres, y de invitación a vivir la vida a pesar de sus cosas malas. "Mi vida sin mi", co-producción entre España y Canadá, es una película preciosa, bien contada, y emotiva y que trata conflictos de personajes perfectamente reconocibles para todos.


viernes, 2 de diciembre de 2016

ALIADOS de Robert Zemeckis - 2016 - ("Allied")


1942. Segunda Guerra Mundial. Max, canadiense, y Marianne, francesa, son dos espías que trabajan para los Aliados y que están destinados en Marruecos para desbaratar una trama nazi. Allí, se hacen pasar por un feliz matrimonio. Pronto, la tensión sexual entre ellos es evidente... Pero también la duda de cómo podría afectar esto a su misión y a su supervivencia infiltrados entre las filas enemigas.


Robert Zemeckis, con sus altibajos, es un director que casi siempre suele ser solvente y que además suele serlo en toda clase de géneros. "Aliados" es una película con una historia que nos la han contado miles de veces, pero que está magnificamente rodada. Y a veces, esto es suficiente (y a veces hay directores que no llegan ni a rodar bien). Brad Pitt y Marion Cotillard son una pareja de espías que durante la Segunda Guerra Mundial han de colaborar y hay evidente tensión sexual y ocurren cosas que no revelo. Sí que tengo que elogiar la habilidad del director de "Regreso al Futuro" para cambiar de tono y hasta de género con una limpieza envidiable. Es algo difícil, pero él lo consigue de sobra y, además, despliega la intriga de una forma que se escapa de todo lo predecible que el espectador espera encontrar (por lo menos a mi me pareció así). También ambienta a la perfección la película y logra conseguir su correspondiente ambiente de paranoia bélica, de extraña liberalidad para la época (imagino que se toleraban cosas como la homosexualidad abierta en aquella sociedad beata porque todos sabían que podían morir al día siguiente) y de ambigüedad moral (no se deja en ningún momento de decir claramente que los nazis eran "los malos", pero los aliados no salen tampoco bien parados en sus métodos expeditivos). Zemeckis sabe además también mezclar su historia con la esperable crítica antibelicista. Y además los dos protagonistas están excelentes, como siempre. Brad Pitt, denostado por muchos (no sé por qué) vuelve a entregar un papel magnífico, y Marion Cotillard, sobre todo, está espléndida. Hay, por último, escenas recreadas con mucha garra y ejemplar nervio, y toda la parte de Marruecos es un "in crescendo" de tensión sexual y violencia más que notable. "Aliados" es una buena película del habitualmente bueno Robert Zemeckis. No pasará a la historia, sí, y tampoco es la mejor de su director, pero cumple sobradamente y sabe dar la vuelta a un tema y a una época que están verdaderamente muy trillados.


jueves, 1 de diciembre de 2016

BELLE EPOQUE de Fernando Trueba - 1992 - ("Belle Epoque")


1930. España vive una época convulsa en la que monárquicos y republicanos se enfrentan sin cesar. Fernando es un joven soldado que, harto de todo, decide desertar del ejército y que va a parar a un pequeño pueblo. a la casa de Manolo, un pintor excéntrico que vive apartado de todo por sus ideas políticas. Manolo tiene cuatro hijas. Y las cuatro, de una forma u otra, se van a sentir atraídas por Fernando.


La muy floja "El año de las luces" fue una suerte de ensayo de "Belle Epoque", en la que Fernando Trueba, tras la personal y extraña en su filmografía "El Sueño del Mono Loco", vuelve a la comedia, uno de sus géneros predilectos. "Belle Epoque" soluciona algunos de los problemas de la mencionada "El año de las luces": en especial, el de la indefinición. Aquella mezclaba drama y comedia con poca fortuna y ésta no, y aunque hay un trasfondo político que sugiere un cambio traumático para el país (vendría la Guerra Civil en breve), la película se centra en la apertura sexual de un joven y en un entorno bucólico que parece estar alejado de toda otra cuestión. La película tiene grandes logros y otros que son menos. Grandes logros: hace casi veinticinco años hablaba de libertad sexual total, de homosexualidad y de bisexualidad y sobre todo de algo que me resulta bastante curioso: de poliamor (que ahora puede estar de moda, pero que a principio de los noventa era un tabú más y una "rareza" de las gordas para la sociedad española de entonces). Trueba apuesta porque cada cual haga lo que quiera con su cuerpo y que sea feliz con ello. Sí, es algo lógico, pero si todavía hoy hay personitas a las que esto les molesta, en 1992 se pueden imaginar. Es un filme valiente, desde luego. Otros logros que tiene son un reparto en estado de gracia (me quedo sobre todo con un inolvidable Fernando Fernán Gómez) y un factura técnica preciosa con un retrato de paisajes maravilloso. En la parte negativa, tiene el hecho de que su trama no lleva a ninguna parte finalmente. Se limita a dar vueltas y vueltas pero no tiene un objetivo claro, y eso el espectador lo nota y cae en algunos momentos en el aburrimiento, pues hay que sumar además la repetición constante de situaciones, que termina de lastrar al ritmo. Porque "Belle Epoque" es muy bonita, muy alegre y divertida, pero también es muy predecible y nos sabemos de memoria todo lo que va a pasar a la media hora de metraje. Película multipremiada, creo que está algo sobrevalorada. Igualmente, se puede ver bien y con agrado en todo momento y, como he dicho, hace gala de una valentía en el terreno sexual más que loable, y mucho más además en su época.


miércoles, 30 de noviembre de 2016

REGRESO A CASA de Zhang Yimou - 2014 - ("Gui lai")


Lu Yanshi, preso político chino, es liberado cuando termina la fracasada y opresiva Revolución Cultural y regresa a su casa con su mujer Feng y con su hija adolescente. Allí, se encuentra con un panorama desolador: la primera ha perdido la memoria y no le reconoce. Lu va a tener que buscar la manera de hacerle ver que él es el marido al que espera con ansia día tras día.


Zhang Yimou, en su última película hasta la fecha, ha retornado una vez más a la aberrante Revolución Cultural de China para narrar otra historia de sus estragos. "Regreso a casa" es una película algo atípica dentro de su filmografía. Por una parte, incluye algunos de sus elementos habituales, pero por otra se desmarca de su cine de siempre, especialmente en lo que a estética se refiere. Tenemos un drama en el que la protagonista es una mujer socialmente marginada, y tenemos una historia de rasgos minimalistas con un mensaje social revisionista sobre la etapa histórica represiva en China. Tenemos, por otra parte, una estética que nada tiene que ver con la habitual en Yimou: se retrata una ciudad gris, sin colores que expresan el estado de ánimo de sus habitantes, de forma sobria. El maestro chino del cine se aleja aquí de sus habituales representaciones y se sumerge en un realismo visual más duro del que nos tiene acostumbrados (hasta en sus obras más realistas, que son las más numerosas, siempre ha existido una correlación entre la estética y los colores y el ánimo de sus personajes). Ahora la ambientación es fría, invernal en gran parte, nublada incluso cuando llega la primavera. Es la representación de una época gris, sin alicientes, de represión y de estupidez, una época perdida para China. Y hay otra metáfora: los protagonistas luchan contra el olvido, contra la falta de memoria, y esto es sintomático de esta referida época, que ya pasó pero que debe permanecer en la mente colectiva a toda costa. Zhang Yimou vuelve a narrar cómo el fanatismo político destroza las vidas de seres comunes, normales y corrientes, que se ven abocados a una existencia mediocre de obediencia ciega o de persecución implacable. Intransigencia pura en el nombre del sueño comunista que resultó ser, como otros tantos, una patraña, y que terminó en la peor de las dictaduras.


El estilo narrativo de "Regreso a casa" es delicado, directo y lineal, perfectamente adecuado. Los diálogos son preciosos y hay escenas que son capaces de emocionar sin una sola palabra. Y los actores están como siempre estupendos, en especial Chen Daoming y la eterna y nunca decepcionante Gong Li. Puro Yimou que vuelve a poner toda la carne en el asador en otra de sus mejores películas (es de 2014 realmente, pero aquí en España se ha estrenado en los cines este año, aunque ya circulaba por la red antes, evidentemente). "Regreso a casa", con un desenlace inolvidable, es una dura parábola de unos tiempos despreciables en la política y en la moral. Tal vez creo que le falta ser más incisiva en lo que a la referida política se refiere, valga la redundancia, pero creo que metafóricamente cumple de sobra (ya sabemos que en China la libertad de expresión todavía hoy brilla bastante por su ausencia y Zhang Yimou, como otros tantos de su generación, ha tenido que recurrir muchísimas veces a la representación simbólica o a la ambientación en épocas pasadas para desarrollar sus críticas sociales).


martes, 29 de noviembre de 2016

JASON BOURNE de Paul Greengrass - 2016 - ("Jason Bourne")


Jason Bourne vaga por el mundo sin un objetivo y sin ganas de seguir adelante, atormentado por su pasado y viviendo de participar en peleas callejeras ilegales. Un día, tras uno de estos combates, en Grecia, alguien contacta con él... Una nueva y terrible conspiración se está urdiendo y, de nuevo, su papel va a ser clave en ella. Una vez más, va a tener que usar sus grandes habilidades para salvar vidas.


Este año ha vuelto la saga de Jason Bourne de nuevo con Jason Bourne. Ha vuelto Matt Damon, ha vuelto Paul Greengrass y el arco argumental del personaje de Aaron Cross al que dio vida Jeremy Renner en "El Legado de Bourne" de 2012, muy odiado por los fans de la franquicia, ha sido ignorado y olvidado. Pero el retorno a la trama clásica tampoco ha sido una maravilla, por lo menos desde mi punto de vista. Y es que la saga está ya agotada, señoras y señores, por lo menos mientras no la animen con un argumento en condiciones. "Jason Bourne" es una suerte de prólogo alargado a lo que podría ser una nueva trilogía, y eso se nota en su final abierto y en que no se profundiza demasiado en nada en todos sus aspectos, lo cual creo que es un error grande. Para empezar, el personaje estaba cerrado y bien cerrado tras "El Ultimátum de Bourne". Ahora le añadimos tramas para estirar su historia como la de un chicle pero la cosa no funciona. Ha dejado de interesar como en las primeras tres entregas, y hay fallos de desconexión con estas evidentes (no hay ni un momento para el recuerdo de su viejo amor, al que interpretó Franka Potente, por ejemplo, y que tanto le marcó). Jason Bourne está, en definitiva, agotado desde 2007, en donde tendría que haberse quedado. Es cierto que Damon tiene carisma, y que Greengrass es mucho mejor director, y más personal también, que Tony Gilroy, pero fin. La quinta película de la saga de este mítico agente es una cinta de acción discretita, con una trama discretita, con personajes nuevos discretitos y con un villano de turno interpretado bien por Vincent Cassell pero que tampoco consigue levantar un conjunto lánguido y sin interés en el que el personaje principal avanza muy poco y de forma predecible.


Incluso las escenas de acción de "Jason Bourne" han perdido potencia y garra en comparación con las de sus antecesoras (es más, hasta me atrevo a afirmar aunque algunos me corten la cabeza que impresionan más algunas de la malograda "El Legado de Bourne" que todas las de esta cinta juntas). Cuando las sagas se alargan por la cara, cuando se quiere explotar a lo bruto algo bueno y exitoso, pasan estas cosas. Y que conste que "Jason Bourne" no llega a ser una mala película en absoluto, porque no aburre en ningún momento y porque es básicamente digna y no trata al espectador como a un idiota ni pervierte el legado del resto de la saga como sí que hacía la mil veces mencionada "El Legado de Bourne". También es loable el tirón de orejas que le pega a la corrupción cibernética que practican los gobiernos y su apuesta por un mundo sin vigilancia. Sin embargo, es del todo insuficiente cuando tiene unas primeras tres antecesoras tan míticas y básicas en la configuración del nuevo cine de acción de la pasada década. Floja y olvidable. Y es una pena.


lunes, 28 de noviembre de 2016

EL LEGADO DE BOURNE de Tony Gilroy - 2012 - ("The Bourne Legacy")


Aaron Cross es un agente especial del gobierno de los USA que se está sometiendo a la Operación Outcome, que experimenta con pastillas especiales que doblan la fuerza y las habilidades de quien las toma. Aaron se encuentra en Alaska en ejercicios de entrenamiento cuando algo terrible ocurre... Alguien quiere acabar con su vida y no sabe por qué. Pronto, aparece un nombre clave... El del agente fugado Jason Bourne.


Matt Damon, durante un tiempo (imagino que buscando más pasta) no quiso volver a la saga de Jason Bourne y, ni cortos ni perezosos, tras "El Ultimátum de Bourne" los productores se sacaron de la manga "El Legado de Bourne", un "Spin-off" de un personaje del universo de la historia protagonizado por Jeremy Renner, que está ahora mismo en la cresta de la ola, y dirigido por Tony Gilroy, que fue guionista de las anteriores entregas. Bueno, a priori no tenía por qué pintar mal la cosa, pero la película es bastante despropósito, no se si porque no se la han tomado en serio o porque les ha salido mal y ya está. El caso es que la trama, conectada con la de las tres aventuras anteriores de Jason Bourne, está cogida con pinzas. Ahora nos meten unas pastillas que convierten a los agentes en algo menos que Rambos y se cargan bastante la gracia de la trilogía: que Bourne podía ser vencido y recibía palizas y sangraba. Aaron Cross, el personaje de Renner, pierde bastante este punto. Sin embargo, esto no es lo peor: lo peor es una trama deslabazada, con conexiones con la del mencionado Bourne algo gratuitas, con lagunas de guión por todas partes, con personajes que aparecen y desaparecen como les da (lo del de Edward Norton es terrible) y con un desarrollo atropellado en el que uno se lía bastante porque la información encima no está bien desplegada. Para colmo, la película es larga: pasa de las dos horas de duración, y se hace pesada, bastante pesada. Sí que se salvan las actuaciones del mencionado Jeremy Renner y de Rachel Weisz. Porque son dos grandes actores y, además, el primero está ya ducho en escenas de acción y sabe desenvolverse bien en ellas. Estas escenas tampoco están mal: hay alguna persecución bastante digna y divertida.


Sin embargo, el conjunto de este "El Legado de Bourne" es casi del todo insuficiente y lo peor es que sus artífices mismos no saben a dónde va. Termina por si todo esto no es suficiente con un final abierto de mala manera con miles de flecos y que nos deja con cara de tontos (imagino que abierto a una posible secuela de las aventuras de Aaron Cross que por ahora parece que nunca llegará). Para "Jason Bourne", la quinta entrega de la saga, Matt Damon volvió a interpretar a su agente y el personaje de Jeremy Renner, que fue odiado por los fans de la saga casi instantáneamente, desapareció por arte de magia de mala manera con todo su rollo patatero de las pastillas de invencibilidad. En fin, es lo que pasa cuando se trata de explotar a lo bestia la gallina de los huevos de oro. Como trilogía todo estaba bien... ¿Por qué cargársela así? Porque "Jason Bourne" para mi por lo menos es también floja y decepcionante. De ella hablaré mañana.