Porco Rosso

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miércoles, 6 de abril de 2016

PIRATAS de Roman Polanski - 1986 - ("Pirates")


El temido Capitán Red y su oficial Frog, piratas, viajan, tras una temporada de bastante mala suerte, en una balsa por el océano sin comida y sin agua y a riesgo de volverse locos y de morir de hambre y de sed. Por suerte, un galeón español les encuentra y les recoge. Por suerte o por desgracia... Porque los españoles no toleran demasiado bien a los piratas. El barco, sin embargo, oculta algo: un trono de oro de los aztecas. Red y Frog van a intentar sembrar el caos en la embarcación para hacerse con él.


Después de su obra maestra "Tess", ya en la década de los ochenta, Roman Polanski tuvo otra etapa mala. Sólo dirigió dos películas, "Piratas" y "Frenético", y la primera fue un fiasco tanto artístico como comercial mientras que la segunda tuvo un éxito bastante moderado en las salas y tampoco era una de las mejores creaciones del director polaco ni de lejos, que ya en los noventa con "Lunas de hiel" por suerte volvió a su cauce habitual de calidad. "Piratas" era uno de los sueños de Polanski, y llevaba años intentando rodarla con capital norteamericano cuando, tras ser acusado de estupro, tuvo que establecerse en Europa y producirla con dinero europeo. La película sigue bastante el esquema de su fabulosa "El baile de los vampiros": se impone la parodia del género de marras, ahora el de los piratas. Sin embargo, no funciona su humor esta vez. El humor es algo subjetivo, extremadamente sujetivo a veces, ok, pero a mi el de esta cinta, qué quieren que les diga, no me hace ninguna gracia. No me río con ella en ningún momento. Me parece que sus gags son tontorrones, sin chispa, demasiado tópicos y demasiado gruesos y, para colmo, el mezclarlos de vez en cuando, sin mucho concierto, con elementos dramáticos deja el conjunto indefinido. Estos elementos dramáticos para colmo tampoco son maravillosos: están llevados de forma discretita, con la historia de amor de siempre, la historia de ambición de siempre y el duelo contra el malo malísimo de turno de siempre. El ritmo se resiente, claro, y a todos nos importa un pito lo que ocurre y lo que ocurrirá. Las dos horas que dura se hacen eternas, y los personajes ya llegan a resultar cansinos y hasta antipáticos. Ni un genio de la actuación versado en papeles cómics magistrales como Walter Matthau consigue levantar un conjunto sin brillo ninguno, sin interés, sin nada que se haga de notar. Polanski está totalmente irreconocible en "Piratas". Sólo se salvan los escenarios, maravillosos (el galeón es muy bonito), y la ambientación, llena de detalles. El resto para la basura. Película inexplicable, gran fracaso de intento de resurrección de su género (igualado por el fiasco de la década siguiente, "La Isla de las Cabezas Cortadas") de un director que, salvo excepciones (como también lo son bodriazos de la talla de "¿Qué?" o "La novena puerta"), crea películas geniales. Bueno, todo artista suele tener sus resbalones.


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