Porco Rosso

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domingo, 10 de abril de 2016

CONCURSANTE de Rodrigo Cortés - 2007 - ("Concursante")


Martín Circo Martín, profesor de Historia de la Economía, gana un prestigioso concurso de preguntas y respuestas sobre la materia que imparte, de la que es un total y absoluto experto y, de la noche a la mañana, se encuentra siendo rico con un gran premio valorado en tres millones de euros. Su vida, a priori, está solucionada para siempre. Sin embargo, Martín es un hombre muy ambicioso, muy avaricioso, y que siempre quiere más y más y más y más. Martín va a intentar sacar la máxima rentabilidad a su dinero y se va a sumergir en una delirante espiral de locura que le va a convertir en el esclavo de su riqueza.


Rodrigo Cortés, uno de los jóvenes directores españoles que más ha despuntado en los últimos años en el thriller patrio (especialmente tras dirigir la genial "Enterrado"), debutó en 2007 con "Concursante", una película bastante interesante en su contenido y socialmente bastante crítica a la que la forma la falla un poco. Eso no quiere decir que sea mala o que sea fallida. El filme muestra cómo una persona, al ganar un premio de muchos millones, puede ser destrozada por su simple avaricia, por su querer siempre más, más, más y más. Porque ser rico te puede salvar la papeleta de la vida, pero ser rico también cuesta dinero. Un Leonardo Sbaraglia absolutamente fantástico, en uno de sus mejores papeles, es este hombre que, tras ganar su premio, valorado en tres millones de euros, se sumerge en una espiral de locura monetaria y avaricia enfermiza en la que tiene que ganar todavía más dinero mientras mantiene cosas que no necesita como coches caros, avionetas o chalets de lujo y mientras el Gobierno y los amigos de Hacienda le van dando un palo tras otro. "Concursante" es una sátira brutal e inmisericorde de la sociedad del dinero de nuestros días (curiosamente, es de un año antes de que estallase esta crisis loca que ya dura nueve y se antoja bastante profética) y de la tiranía de la persecución del lujo y del beneficio monetario a toda costa. Le falla, sin embargo, como he dicho, la forma. Rodrigo Cortés, entonces principiante, venía de la cansina "generación del videoclip" (o al menos eso daba a entender) y rodó su primera obra pasándose tres pueblos con el arte del videoclip de marras. Porque el estilo del filme resulta incluso cansino por momentos. El director mete en una batidora todos los recursos cinematográficos que conoce y le pisa al turbo. Y claro, le sale una película donde cada segundo hay un flash, una cámara loca, un efectito especial, un plano dislocado, una agitación del objetivo, un juego con los colores, un desenfoque, un... Lo que ustedes quieran, que está ahí.


"Concursante" pierde enteros por este hecho. En su afán de sorprender, de ser videoclipero, de ser "molón" y "enrollado" si quieren decirlo incluso, entorpece la narrativa y molesta a la acción principal. Pienso que sin tanto abuso habría sido un mejor filme y su mensaje demoledor muchísimo más duro por resultar simplemente más digerible (porque es que la cinta no te deja ni pensar con tantos y tantos recursos visuales diferentes a velocidad de caída libre). Ojo, no es un mal filme, que no se me malinterprete. Es lúcido y sarcástico (aunque a veces los chistes están tan combinados con el videoclipismo que apenas de tiempo a tragarlos) y se arriesga con una fábula sobre la mencionada avaricia que ataca frontalmente a la locura del capitalismo desatado que no abunda precisamente en el cine español de hoy (ni siquiera con la peor crisis económica que hemos tenido en un siglo hay un cine social abundante o verdaderamente crítico en este país, es increíble). "Concursante" no es una película perfecta, pero como debut es más que apreciable y, como digo, es un cine español "diferente", que es algo que casi siempre se echa en falta, y más hace nueve años.


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