Porco Rosso

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viernes, 19 de febrero de 2016

EL AMERICANO TRANQUILO de Joseph L. Mankiewicz - 1958 - ("The quiet american")


Saigon. 1952. Guerra de Indochina. Thomas Fowler es un corresponsal inglés que vive destinado allí y amargado por su triste pasado y que informa sobre lo que ocurre en el país. El conflicto se recrudece cada vez más y, un día, Thomas conoce a Puong, una chica de compañía nativa por la que se siente atraído, y a Alden Pyle, un norteamericano que parece esconder un importante secreto. La vida de los tres se enlaza en una retorcida maraña mientras la escalada de violencia va en aumento.


Joseph L. Mankiewicz, como casi todos los genios, también tiene sus películas más flojas, y, sin ser mala en absoluto, "El americano tranquilo" puede ser una de ellas. El gran escritor Graham Greene fue el autor de la novela en la que el filme se basa, publicada en 1955 y que fue uno de sus textos más polémicos. En ella, denunciaba sin cortarse un pelo la soberbia de los norteamericanos, que se metían allí donde no les llamaban para sacar tajada de los conflictos bélicos o imponer sus decisiones y conveniencias políticas en otros países. En fin, lo que siguen haciendo. Acababa de terminar la época del terror de la Caza de Brujas del senador McCarthy y los USA estaban a las puertas de otra de sus etapas más vergonzosas: la Guerra de Vietnam. Mankiewicz adaptó esta novela para la gran pantalla, y, aunque seguía denunciándose lo que los americanitos (y los francesitos) hicieron en Indochina en una historia extrapolable a cualquier país (ya sea Corea, Vietnam, Afganistán o Irak), hizo un cambio (no sé si él o los productores) que a Greene le hizo tirarse de los pelos: si en la novela el protagonista principal era un agente de la CIA encubierto, aquí no es más que un pobre comerciante que se ve atrapado en fuegos cruzados. Donde había un americano colonialista e intervencionista sin escrúpulos, metió a un "buen americano" sumergido en un lío de narices que él no ha buscado. Se entiende la indignación de Greene, aunque yo pienso que Mankiewicz, que siempre destacó por sus obras sociales, no tenía culpa de este cambio, que se me antoja que fue impuesto por las circunstancias pues la novela en la que se basaba era claramente antiamericana. Hay que decir, sin embargo, y esto también es cierto, que la obra no deja de denunciar, con menos fuerza tal vez pero sin dejar de hacerlo, la mencionada soberbia de los USA, que se entromete en todas partes para salir beneficiada.


"El americano tranquilo" es una película rodada con menos presupuesto que otras de su director. Su ambientación es oscura y algo cutre, y es de agradecer, pues retrata la sinrazón de la guerra y el colonialismo sin ningún tipo de cuento épico de los que Hollywood nos tiene acostumbrados y retrata con mayor realismo un país oprimido y a la deriva entre fuerzas enfrentadas y sistemas políticos y sociales contrarios. Los actores están muy bien, por otra parte, y la trama se sigue con interés y es coherente y tiene ritmo. Le falla, pienso, y aquí coinciden otras críticas con la mía, el centrarse demasiado en el clásico triángulo amoroso, recurso de cara a la galería comercial que hace que la acción centrada en la política se desvíe un poco y el objetivo de denuncia quede otro poco más difuminado. En conjunto "El americano tranquilo" es una buena película pero una mala adaptación y, a pesar de eso, de no ser mala, no es de las grandes obras de su director.


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