Porco Rosso

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viernes, 16 de febrero de 2018

SIN LÍMITES de Neil Burger - 2011 - ("Limitless")


Eddie Morra es un escritor de Nueva York que está pasando por una mala etapa: está ante un terrible bloqueo creativo y es incapaz de crear nada que le parezca digno. Y por si fuera poco, su relación con su novia, Lindy, se ha ido al carajo y a él le ha dejado destrozado. Un día, sin embargo, la suerte de Eddie cambia. Su ex-cuñado le da a probar una pastilla que, asegura, le va a permitir sacar el máximo partido a su mente...


"Sin límites" es el ejemplo perfecto de película con planteamiento interesante que termina destrozada vilmente por las propias concesiones obligadas de su género en el modo comercial. Empieza siendo un thriller interesante, con un protagonista con mucho carisma (Bradley Cooper lo hace muy, muy bien, y chupa muchísima cámara) y con una idea que daba para muchas posibilidades (las drogas del futuro y las ampliaciones de nuestra percepción que traerían consigo y las guerras comerciales en la sombra que desatarían). Y por desgracia, todo se va a la mierda con un montón de fantasmadas e incongruencias y un desenlace que es una huida hacia adelante y un timo en toda regla. El artesano Neil Burger no tiene la altura artística para trabajar con un argumento a priori interesante y darle una salida digna. Visualmente, la película es muy bonita, y tiene recursos originales como las letras superpuestas, y tiene ritmo, pero argumentalmente termina siendo un desastre de aúpa. Un tipo que con unas pastillas es capaz de usar el cien por cien de su cerebro comete, con una inteligencia inmensa y sobrehumana casi, unos errores lamentables en su vida cotidiana por ir con prisas o por jugar con la mafia porque sí. Luego, hace cosas tan geniales como suministrarle estas pastillas a sus rivales para que le puedan ganar la partida, dejar unas manos previamente cortadas haciendo "la peseta" dentro de una caja fuerte en su propia casa para que lo pille la policía o llevar una vida de personaje público y famoso para ser totalmente localizable y hacer de su existencia un infierno. Demencial. A esto hay que sumar que los mafiosos de turno son muy pero que muy tontos, que la policía es también un poco imbécil, que los empresarios son muy pueriles y que tres matones son capaces de asaltar un apartamento blindado en un edificio de alta seguridad para gente rica sin que suene ni una alarma y sin que nadie se entere de nada (no hay vigilantes, ni portero, ni cámaras, ni nada de nada).


Y finalmente ahí nos queda el desenlace, que, como he dicho, es un despropósito de los más grandes y chorras que he tenido el disgusto de ver en mucho tiempo, de esos tan absurdos que dan risa y que dejan al espectador con cara de palo. Y no esperen ningún análisis o crítica social relacionado con las drogas, o con la sociedad del triunfo a toda costa, o con la violencia del mundo capitalista o con la crisis económica que en 2011 azotaba a todo el mundo o algo que se le parezca: se quedarán con las ganas de encontrar algo más que esbozos cutres y obvios de estos asuntos. "Sin límites" es el típico y tópico thriller hollywoodiense de trama efectista que juega a tratar de sorprender a toda costa pero con argumentos y resoluciones propios de niños de doce años. Es una pena, porque no empezaba nada mal, pero es que al final a golpe de despropósito no hay por dónde cogerlo.


1 comentario:

  1. Qué tiempo más perdido al ver esta peli. No me gustó nada! Y, encima van y hacen una serie que... buff"!

    Un saludOOo enorme!!

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