Porco Rosso

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martes, 21 de febrero de 2017

XXX II: ESTADO DE EMERGENCIA de Lee Tamahori - 2005 - ("xXx2: State of the Union")


Xander Cage ha sido asesinado y el agente Augustus Gibbons se ve obligado a buscar a un sustituto cuando descubre que también tratan de matarle a él y que alguien está actuando en la sombra con oscuras intenciones desde el propio gobierno. Su elección va a ser Darius Stone, un viejo SEAL que ahora se encuentra en prisión por romper la Ley. ¿Será este nuevo hombre capaz de parar los pies a la nueva amenaza?


A pesar del gran éxito de "Triple X", Vin Diesel no quiso volver a la saga para su segunda entrega (aunque lo haría para la tercera) y el protagonismo cayó en las manos del actor y rapero Ice Cube, que dio vida al nuevo agente secreto xXx tras el anuncio de la muerte del primero, Xander Cage (que tenía lugar en un cortometraje que complementaba a la saga, aunque en la tercera parte, como he dicho, volvería y se descubriría que realmente había sobrevivido). "xXx2: Estado de emergencia" es lo mismo que su antecesora, pero con todavía menos gracia. Si aquella era un show de testosterona barata inflada con explosiones y escenas de acción bien hechas, esta trata de ser esto de nuevo pero la verdad es que Ice Cube no tiene ni de lejos la mínima gracia o el mínimo carisma que tenía Vin Diesel (que no es que fuese la leche, pero estos cambios de protagonista radicales y de golpe no funcionan bien casi nunca y esta secuela no es una excepción). No, desde luego el nuevo xXx es bastante soso, y no da el pego como héroe de acción poligonero siquiera. Los secundarios tampoco dicen nada, y los villanos siguen siendo igual de patéticos. La trama también da bastante penita (aquí ya las ridiculeces es que no desatan ni una sonrisa condicionada por su absurdo), los diálogos son inocuos, el humor para colmo es bastante famélico y las escenas de acción han llegado incluso a perder espectacularidad (y eso que Lee Tamahori destaca casi que por esto y poco más). "xXx2: Estado de emergencia" es la típica segunda parte descuadrada que no respeta a la primera y que trata de cambiar sus puntos básicos de forma chapucera y sin respeto al espectador. Que sí, que la primera también apestaba, y muchísimo, pero si esta apesta todavía más es que un problema muy serio tenemos. Este 2017 volvió la saga a su cauce (argumental y de habitual baja calidad) con una tardía tercera entrega que comentaremos mañana.


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