Porco Rosso

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lunes, 6 de junio de 2016

LAS FLORES DE LA GUERRA de Zhang Yimou - 2011 - ("Jin Ling Shi San Chai")


1937. Segunda Guerra Chino-Japonesa. John Miller es un maquillador de cadáveres y timador norteamericano que vive en China en estos momentos y que llega a una iglesia cristiana de la destrozada ciudad de Nankín para preparar el cuerpo del párroco del lugar. Allí, se cruza por casualidad en el camino de un grupo de estudiantes adolescentes y de otro grupo de prostitutas. Todos intentan sobrevivir como pueden a la barbarie de los invasores japoneses. La vida de John, que no quiere implicarse mucho en el conflicto y que incluso se aprovecha de la miseria ajena, va a cambiar cuando sea testigo de una gran injusticia.


Nuevo cambio de género de Zhang Yimou tras las espectacular "Amor bajo el espino blanco". Ecléctico y siempre buscando la experimentación con nuevos géneros (salvo excepciones le suele salir bien cada incursión en terrenos menos conocidos), el director chino nos regaló en 2011 "Las flores de la guerra", basada en la novela de Geling Yan "Las 13 flores de Nanjing", muy famosa y reconocida en China. Se suele olvidar bastante que tanto en las décadas anteriores a la Segunda Guerra Mundial como durante el conflicto el pueblo chino fue, junto al judío, uno de los que más desgracias e injusticias sufrió. Siempre recordamos la barbarie de los nazis en Europa, pero se olvida más veces la que perpetraron los japoneses en Asia, que en creerse un pueblo superior al resto no tuvieron nada que envidiar en aquellos tiempos a los alemanes de Adolf Hitler. "Las flores de la guerra" revisita una época terrible, la Segunda Guerra Chino-Japonesa de los años treinta, en una película que retrata los peores horrores de cualquier guerra, que vienen de la mano de los vencedores, que se ceban a menudo con la población inocente del bando perdedor.  Se le ha acusado a Zhang Yimou de haber realizado con esta película una obra occidentalizada y "hollywoodiense". Puede que lo sea, pero... ¿Qué pasa? No veo el problema, y más en un director que es como he dicho casi siempre ecléctico, que ha rodado desde dramas sociales hasta películas de artes marciales pasando por comedias. Este filme histórico, ricamente rodado, recuerda a las grandes obras del Hollywood clásico, es cierto. Pero vaya, que no veo el problema por ninguna parte. Christian Bale, protagonista occidental en oriente, se enfrenta a un dilema terrible que sacará lo peor y lo mejor del ser humano. Se trata de una obra épica ante todo, pero basada en hechos reales que quiere demostrar que en los peores momentos de nuestra historia siempre han surgido héroes y heroínas que han dado la talla cuando nadie la daba.


"Las flores de la guerra" es una epopeya realista fantástica sobre el sacrificio, sobre la rebelión contra la injusticia y sobre la confrontación entre la maldad y la bondad humanas. Ensalza a los perdedores sociales, que son sin embargo los ganadores morales, los que saben poner las cosas en su sitio con su simple ejemplo. Y es, una vez más, una película en la que se ensalza, valga la redundancia, el valor de las mujeres valientes que reaccionan ante los convencionalismos de su tiempo, que las marginan y la relegan a ser máquinas sexuales o de parir hijos. El drama está perfectamente explotado y sin discursitos morales baratos ni efectismos. Zhang Yimou repite sus temas habituales y hace una gran reflexión sobre el altruísmo y la filantropía en momentos terribles. La estética es maravillosa, como siempre, con una representación histórica esplendorosa, y los actores y las actrices están sencillamente soberbios, absolutamente todo el plantel. "Las flores de la guerra" es otra película espléndida de este gran director chino.


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