Porco Rosso

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viernes, 28 de junio de 2013

EL TREN DE LAS 3:10 de James Mangold - 2007 - ("3:10 to Yuma")


1884. Arizona. Dan Evans es un ranchero pobre que para evitar la ruina de sus tierras se compromete, a cambio de una gran recompensa, a escoltar al peligroso forajido Ben Wade, recientemente apresado, hacia la estación de un pueblo cercano en donde será enviado a la Prisión de Yuma. Ben es un hombre brutal y sin escrúpulos y su sanguinaria banda le sigue la pista para liberarlo. Entre él y Dan, sin embargo, va a surgir una extraña y ambigua relación que va a cambiar la vida de ambos...



Los dos mejores filmes de James Mangold, para mi "Copland" y "El tren de las 3:10", comparten asunto central: el de la búsqueda de la justicia en una sociedad podrida de un personaje a priori débil. Remake del filme del mismo nombre de Delmer Daves de 1957 (no soy muy amigo de los remakes pero cuando han pasado cincuenta años entre filme y filme el último tiene muchísima más razón de ser y lo puedo perdonar -no como ahora, que se "remakean" las películas cada dos años y encima son meros calcos o casi calcos-), "El tren de las 3:10" de 2007 es un western absolutamente fantástico y excelentemente rodado, con una ambientación maravillosa y evocadora, con una banda sonora genial, con unas escenas de acción apabullantes y, sobre todo, con unas interpretaciones deliciosas entre las que brillan con luz propia las de su dúo principal, unos inolvidables Russell Crowe y Christian Bale que establecen una química prodigiosa. El primero de ellos es el bandido despiadado de turno, y el segundo el justiciero a su pesar que, sin embargo y con un trasfondo de dinero por medio también, hará justicia aunque ello le cueste todo y aunque sea un hombre claramente débil ante el primero y ante la sociedad. Sin embargo, el bandido tiene una sorpresa reservada en su papel que hace al espectador reflexionar sobre numerosos asuntos como el peso del pasado en cualquier vida, el encuentro con la muerte, los sueños perdidos, la fraternidad o la amistad.


El personaje de Russell Crowe es el mejor personaje de "El tren de las 3:10", un ser tan brutal y a veces monstruoso como inesperadamente magnánimo e incluso soñador y melancólico que sorprende en su ambigüedad como el público de ninguna manera espera y que enriquece a la película psicológicamente de una forma que la acerca a los clásicos del Hollywood dorado, aquellos en los que los personajes eran delineados en pocos trazos y escondían mundos interiores fascinantes que salían a la luz en escenas cumbres. El de Christian Bale también es igualmente muy interesante (y muy parecido al que Sylvester Stallone interpretaba en la mencionada "Copland") y segundarios como el mítico Peter Fonda, Ben Foster o Logan Lerman terminan de construir el complejo mundo de este gran western.

3 comentarios:

  1. Mola mogollón esta peli. Hace poco volví a verla y sí, la verdad es que Crowe está soberbio. En mi modesta opinión él es lo mejor del nuevo "Superman".

    HOOOOLLMEEEESSSS!!

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  2. No la he visto aún! La tengo pendiente en la lista de pelis que quiero ver.

    Saludos!

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  3. Magnífica película, basada en las interpretaciones de un Russell Crowe y Christian Bale soberbios. Probablemente el mejor western de los últimos 20 años.

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