Porco Rosso

Porco Rosso

lunes, 17 de septiembre de 2018

PREDATOR de Shane Black - 2018 - ("The Predator")


Rory McKenna es un niño con autismo pero increíblemente inteligente que tiene problemas a pesar de todo en el colegio y que no tiene amigos. Su padre es un marine que siempre está destinado en misiones especiales y él vive con su madre. Un día, recibe un extraño paquete... Dentro hay algo increíble y también mortalmente peligroso.


Las sagas no empiezan a morir cuando la entrega nueva de turno es mala, sino cuando se cambia su esencia. De una entrega mala se puede recuperar, pero de una esencia perdida cuesta más. No sé en qué estaban pensando a la hora de escribir esta cuarta "Predator". En serio que no. Porque se han sacado de la manga una suerte de comedia de aventuras, como hicieron hace pocos años con esa quinta "Terminator" que tampoco tenía sentido ninguno. "Predator" es violenta, bastante violenta, y fin. Salvo ese gore sucio y bestia, no conserva nada de sus anteriores tres entregas. Que ojo, "Depredador II" (para mi una gran infravalorada) y "Predators" (que me parece digna en general) podrán gustar o disgustar, pero no faltan a la esencia de la saga. Shane Black, un director con habitual gusto por la comedia, no me parece el director más indicado para esta película. Tiene sus cosas mejores ("Dos buenos tipos") y peores ("Iron Man III"), pero no se calza bien en una franquicia que ha destacado por ser brutal, sangrienta, sin concesiones y muy oscura. Los protagonistas de "Predator" dan vergüenza ajena: un grupo de mercenarios de pacotilla que no paran de hacer chascarrillos, una doctora-Ramba de la que no sabemos nada pero que está ahí y es invencible y un niño superdotado que no pega ni con cola. Todos ellos se cepillan porque sí a marines expertos y a alienígenas mortales y se quedan tan panchos y tienen tiempo para hacer un maldito chiste sin puta la gracia en cada maldita escena. Terrible: esto no es "Predator".


La trama, por si fuera poco, es desastrosa. Todo ocurre de forma forzada, los depredadores se relacionan entre ellos y con los humanos con acciones absurdas, todos los personajes hacen tonterías, los villanos no tienen relieve y hay escenas de acción muy ridículas con muertes estúpidas que dan bastante pena. Y un perro alienígena que directamente lo que produce es vergüenza ajena (en serio, es que es lamentable lo que hacen con la cultura de los cazadores del espacio, es denigrante). Y luego queda el desenlace, que es para echarle de comer aparte y que promete, si la cosa tiene éxito, más películas enlazadas con esta nueva línea argumental de este universo. Este no es mi predator. No. Estas cosas no se hacen.


No hay comentarios:

Publicar un comentario