Porco Rosso

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sábado, 5 de marzo de 2016

¡AVE, CÉSAR! de Joel e Ethan Coen - 2016 - ("Hail, Caesar!")


Hollywood. Años cincuenta. Eddie Mannix es un gran productor y también "mediador" de los estudios encargado de que los filmes lleguen a buen puerto. Un día, alguien secuestra a Baird Whitlock, la gran superestrella con la que se encuentra rodando una gran superproducción épica sobre la Antigua Roma y Jesucristo, y exige un rescate. Mannix comienza a mover los hilos para que Baird vuelva al rodaje, que no puede retrasarse. Mientras, algo se agita en Hollywood... Algo que tiene que ver con el propio secuestro y también con la terrorífica Caza de Brujas perpetrada contra los comunistas,


Me encantan los hermanos Coen. Por norma general es así. Tienen películas brillantes y pasarán a la historia del cine como los grandes directores que son. Sin embargo, creo que también tienen sus meteduras de pata y a mi "¡Ave, César!" me parece claramente una de ellas, por lo menos en parte. Los hermanos Joel e Ethan entregan una comedia que homenajea a la Edad Dorada de Hollywood (los años cincuenta) y al sistema de estudios de entonces, amenazado por la inminente llegada arrasadora de la televisión, y sumido en la Caza de Brujas y el "terror rojo" de la Guerra Fría. La película funciona como la colección de "gags" que es, pero creo que como conjunto falla. Sencillamente, no creo que vaya a ninguna parte, su final está cortado de un tajo y deja bastantes líneas argumentales colgando. Es una película errática, abrupta y que por ello, y a pesar de la gracia que sus mencionados "gags" tienen, se hace bastante aburrida. A mi por lo menos así se me hizo, y aunque las críticas hacia ella en general han sido buenas, esta vez no coincido con sus autores (para gustos colores, claro). "¡Ave, César!" tiene un puñado de ideas brillantes (toda la trama de los guionistas comunistas es genial), personajes con carisma y con ese punto freak inconfundible que tanto nos gusta de sus creadores, algunos momentos absolutamente desternillantes (el rodaje del drama en el que tratan de encasquetar al cowboy es delirante y me hizo reír y reír y la reunión con los líderes religiosos es magnifica), una representación histórica riquísima y llena de nostalgia fabulosamente recreada y, también, escenas rodadas de forma maravillosa (el baile de los marineros es una delicia visual y del musical).


Por otra parte, hay que decir que los actores también están muy bien y tienen carisma (en especial Josh Brolin, que lleva la mayor carga de la acción, está espléndido, como siempre, y George Clooney clava a su galán patán de una forma incomparable -qué buen actor que es y que poco valorado que está a veces-), y la critica política que compara al capitalismo con el comunismo (ambos con sus idólatras, sus teóricos más o menos brutos, sus intransigencias, y sus incongruencias y dictaduras y superioridades morales) es por momentos genial. Sin embargo, no sé a dónde va este nuevo filme de los Coen. Como he dicho, tiene flecos por todas partes y tramas que no llevan a ningún lugar (por ejemplo, la del personaje de Scarlett Johansson) y una gran indefinición como conjunto. Malo no me parece, pero tampoco bueno teniendo en cuenta las maravillas que han hecho sus artífices.


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