Porco Rosso

Porco Rosso

domingo, 7 de septiembre de 2014

SAW 3D de Kevin Greutert - 2010 - ("Saw 3D")


La batalla por el legado de Jigsaw entre el agente Hoffman y Jill, la ex mujer del asesino en serie, continúa, y nuevas y brutales muertes se suceden. Sin embargo, alguien parece manejar realmente los hilos de lo que ocurre en la sombra y ambos contendientes van a verse de cara ante sus propias pruebas mortíferas... Mientras, Bobby Dagen, un psicólogo que ayuda a superar el trauma a las víctimas de Jigsaw que sobrevivieron a su juego, se despierta en un lugar desconocido... En el que tendrá que luchar por su vida. ¿Quién es realmente el que está detrás de todo tras la muerte de Jigsaw?


Me aburre mortalmente ya hablar de esta saga interminable y sin sorpresas desde su tercera entrega, pero ya se termina el aburrimiento tras esta semana entera dedicada a ella. "Saw 3D" cerró por fin la franquicia del que posiblemente fue el asesino en serie del cine más famoso de la pasada década en 2010 y, aunque el propio James Wan, productor y director de la primera parte, dijo que quedaba abierta la cosa para una octava película sobre el universo del personaje, hasta ahora no ha llegado ninguna más (al parecer, monetariamente las aventuras de Jigsaw y sus herederos comenzaron a caer ya en la anterior "Saw VI" de 2009 y esto propició que todo se detuviera al año siguiente). Preparada expresamente para ser vista en 3D, "Saw 3D" vuelve a mostrar otra vez lo miiiiiiiiiiiiiiiiiiiiismo de siempre, solo que por fin sabemos quién leches se queda de una puñetera vez con el legado de Jigsaw (aunque a estas alturas poco o nada nos importa). El agente Hoffman se sigue peleando con Jill, la ex mujer del asesino, y aparecen personajes de anteriores entregas como el Doctor Gordon (un Cary Elwes algo devaluado ya, tristemente, y que repite papel con bastante poca gracia) y ya por fin todo se resuelve. Tenemos otras cuantas pruebas violento-chorras, otras cuantas muertes estúpidas, a unos asesinos invencibles y onmipresentes a los que nadie es capaz de pillar (delirante y tonto hasta límites insospechados) y escenas de vergüenza ajena como la del prólogo en el escaparate en plena calle (pueril y ya totalmente ida de mano) o la ese psicólogo "gurú" que trata a los supervivientes de las matanzas de Jigsaw (de infarto). No hay mucho más que decir: la crítica me va a salir bien corta. Pero es que no hay más, lo aseguro. El final cierra la saga, sí, pero es la única novedad de este producto definitivo de una franquicia trillada hasta la extenuación, gastada hasta la muerte por éxito y repetitiva hasta lo indecente. Una lástima, porque el primer "Saw", el de 2004, era, sin ser perfecto, un thriller más que fresco.


No hay comentarios:

Publicar un comentario