Porco Rosso

Porco Rosso

viernes, 9 de agosto de 2013

KARATE A MUERTE EN TORREMOLINOS de Pedro Temboury - 2003 - ("Karate a muerte en Torremolinos")


El pérfido Doctor Malvedades ha llegado a la idílica ciudad turística de Torremolinos dispuesto a resucitar al terrible monstruo Jocántaro, que según las leyendas descansa en sus aguas y fue el ser que destruyó la Atlántida. Con la ayuda de sus zombies karatecas, va a secuestrar a un grupo de jóvenes recién desvirgadas para practicar el ritual que devolverá a dicha criatura del mal a la vida. Pero no ha contado con una cosa: la Hermandad de los Surfistas Católicos no está dispuesta a dejar que se salga con la suya...


Ex ayudante de dirección de Jesús Franco, Pedro Temboury ha dirigido hasta ahora dos películas encuadradas en la serie B: "Karate a muerte en Torremolinos" y "Ellos robaron la picha de Hitler".


La que según la revista Fotogramas es "La peor película estrenada en una sala española" (no lo es, hay películas mil veces peores y lo que es peor -valga la redundancia- es que pretenden ir de serias) es el debut en la dirección de Pedro Temboury y uno de los grandes clásicos del cine gore patrio y una de sus películas de culto, mal que les pese a muchos "estreñidos". Maticemos una cosa que parece que en ciertos círculos esnobs no entienden o no quieren entender: hay un tipo de cine que es malo a propósito; malo con avaricia a propósito, casposo a propósito, cutre a propósito, gamberro sin prejuicios (llevado al extremo) a proósito. De eso van gran parte de las películas de cine gore o de serie B o de serie Z o cómo quieran llamarlo de todos los países. ¿Y qué es lo que buscan? Que el público se ría con sus chorradas y con sus chapuzas técnicas incluso. Punto pelota. Y yo, que tengo un blog de cine y que adoro a Woody Allen, a Akira Kurosawa o a François Truffaut entre otros tantos, me lo he pasado teta con "Karate a muerte en Torremolinos", homenaje delirante a la mítica película "Karate a muerte en Bangkok" de Bruce Lee.


El guión es malísimo, los diálogos penosos, el aspecto técnico terrible, los actores peores, los efectos especiales inexistentes, el final gratuito y el humor que Pedro Temboury despliega en su debut es casposo y chorra hasta decir basta. Y eso es lo que él quiere, y eso es lo que el público que busca estas películas quiere. Y hay surfistas católicos que luchan contra el mal, y vírgenes en peligro listas para ser salvadas, y está el fantasma del Señor Miyagi (que es Jesús Franco), y hay un malvado doctor-brujo argentino, y zombies karatekas, y los alienígenas de "Mal gusto" de Peter Jackson, y un monstruo llamado Jocántaro que mora en las playas de Torremolinos, y salsa de tomate como sangre por un tubo y chistes tontos por doquier y vergüenza ajena conscientemente buscada. "Karate a muerte en Torremolinos" es una película malísima, pero no la incluyo entre los "Grandes bodrios" porque su objetivo descarado es ser malísima, es competir en cutrerío con otras de su género. Hay momentos para ver una película de Zhang Yimou, hay momentos para verse la saga de "Star Wars" y hay momentos para reunirse con amigos, hacerse con un cargamento de cerveza y comida basura y ver películas malas a rabiar. Ha sido siempre uno de los objetivos de este cine, y esta película, mítica en el panorama de la serie B española, lo cumple con creces. Para verla sin prejuicios de ninguna clase.

No hay comentarios:

Publicar un comentario