Porco Rosso

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jueves, 17 de febrero de 2011

INDIANA JONES Y LA ÚLTIMA CRUZADA de Steven Spielberg - 1989 - ("Indiana Jones and The Last Crusade")


Indiana Jones ha recibido una terrible noticia: su padre, el también famoso arqueólogo Henry Jones, ha desaparecido misteriosamente. Junto a su amigo Marcus y junto a la doctora Elsa Schneider, Indy comienza a investigar y hace unas increíbles averiguaciones… Su progenitor ha sido secuestrado por los nazis, que quieren que les lleve al lugar donde descansa el Santo Grial, el cual pretenden utilizar como un elemento más para dominar el mundo. Es de nuevo la hora de pararle los pies al Tercer Reich. Sin embargo, Indy va a tener que enfrentarse a algo más: a las eternas disputas con su padre, al que tendrá que rescatar y con el que tendrá que colaborar íntimamente y a su pesar.


Cuatro años después del experimento desenfrenado de “Indiana Jones y el Templo Maldito”, Steven Spielberg cerraba la trilogía del Doctor Jones (fue trilogía durante casi veinte años y el público llegó a descartar completamente la aparición de una cuarta entrega) con un retorno a lo que mostró en la excepcional “En busca del Arca Perdida”. “Indiana Jones y la Última Cruzada” vuelve a seguir el esquema de aquella primera parte con algunos nuevos apuntes. El principal es la aparición como un segundo protagonista de Henry Jones, padre de Indiana interpretado con mucho carisma y con no menos cachondeo por Sean Connery, que se parodia a sí mismo desprejuiciadamente en algunos de sus papeles de aventurero (James Bond incluido). El filme se sustenta en gran parte en el combate paterno-filial que mantienen él y Ford, combate que los desprestigia y ridiculiza a ambos (los dos son Don Juanes ambiciosos, cínicos, con fobias –serpientes y ratas respectivamente- y con algo de antihéroes) y que paradójicamente los une cuando la vida ya los había separado. La guerra de sexos de Indiana con la mujer de turno que le acompaña tiene aquí menos importancia y Spielberg se centra en la mencionada paterno-filial, ya que además la “chica Jones” de esta entrega (bella Alison Doody) es una mujer fatal y pérfida cegada por la ambición desmedida que no duda un momento en traicionarle. Cobran además mucha importancia como secundarios los personajes de Salah y Marcus (John Rhys-Davies y Delholm Elliott), que retornan a la saga (únicamente aparecieron en la primera entrega –y Marcus muy brevemente-) como auténtico tándem cómico verdaderamente desternillante (impagable la escena de “Corra…”) y como genial comparsa de los héroes principales. El resto es bastante similar a “En busca del Arca Perdida”: existe un objeto misterioso (en este caso el Santo Grial) y lo quieren tanto Indy y sus amigos como los nazis, que repiten como villanos junto a un solvente Julian Glover, que da vida a Donovan, un millonario con ansias de gloria que caerá a manos del propio tesoro que busca (como Belloq y sus acompañantes caen al abrir el Arca de la Alianza). Las frenéticas escenas de acción alternan sin cesar con otras en las que el protagonista es el suspense y el misterio (las escenas que faltaron en “Indiana Jones y el Templo Maldito”) mientras que las localizaciones van de nuevo cambiando constantemente (Venecia, diversas zonas de Alemania, la ciudad de piedra de Petra…). Como ven, el esquema y el desarrollo de “Indiana Jones y la Última Cruzada” es casi un calco del de la aventura inicial del Doctor Jones. Eso no quita que la cinta sea endiabladamente divertida. Spielberg sabe introducir las novedades justas y explotar lo que ya creó para ofrecer una entrega dignísima que es más de lo mismo… Y que no pretende ser otra cosa. Está llena de escenas para el recuerdo (todo el prólogo con el malogrado River Phoenix dando vida al joven Indy, la persecución en lancha por los canales de Venecia, la huída del castillo en Alemania, la nueva persecución -ahora en moto y con tanques-, el delirante encuentro cara a cara con Hitler, Henry Jones y su paraguas “asustando” a los aviones de guerra, las tres pruebas de Indiana Jones, el genial desenlace con la elección de las copas…), de humor, de homenajes a las anteriores entregas, de romanticismo épico y, además, el personaje de Connery aporta la dosis necesaria de frescura al conjunto. Pocos directores saben repetirse con la maestría de Spielberg.

5 comentarios:

  1. MI FAVORITA DE LA CUATRILOGIA, SINLUGAR A DUDAS. EN EL COMIC DEL OMNIBUS DE DARKSHORSE AQUI PUBLICADO POR AVANZA (CREO) LA HISTORIA SIGUIENTE A LA ULTIMA CRUZADA CONTINUA CON LA LANZA DE LONGINUS. ESPECTACULAR, PODRÍAN HABER COGIDO ESA HISTORIA PARA LA CUARTA EN LUGAR DEL DESASTRE QUE HICIERON

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  2. Mi favorita sigue siendo la primera pero reconozco que ésta es la más divertida. Me encanta el look de los sicarios de Venecia (traje a rayas, pistolas Mauser) muy a lo Corto Maltés. Borgo.

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  3. Para mi igual o por lo menos mejor que la primera tras la floja El Templo Maldito. Paul.

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  4. La mejor de las tres peliculas. Las tres pruebas del final épicas y el santo grial mi objeto de busqueda favorito.

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